Hablar con un ángel es fácil porque el ser humano siempre ha creído en entidades superiores. Y ha querido comunicarse con ellas. Hemos creído que el clima, la caza, las cosechas, la fertilidad, la salud... estaban en manos de seres superiores y que teníamos que hacer algo concreto para tenerlos contentos y lograr sus favores. Desde las ofrendas y las oraciones hasta los sacrificios, humanos o animales. Pero siempre hemos considerado que teníamos ayuda o castigo por parte de otros a los que no podemos ver pero que sabemos en nuestro fuero interno que existen.
La humanidad ha pensado que la jerarquía que se da de modo natural en los animales, así como en las plantas y en la raza humana también debe aplicar al mundo espiritual. Y así es. De modo que muchas culturas y religiones incentivan la relación con los "ayudantes" y los servidores de los dioses y las diosas a los que adoramos. Estos mensajeros son los intermediarios, y entre otros, destacan los ángeles. Como ya sabrás, la palabra "ángel" significa mensajero, y por eso hemos optado por intentar que ellos eleven nuestros deseos a Dios -o a los dioses-. Pero, ¿cómo hablar con un ángel?
Un ángel es un recadero
Lo que quiero decir es que no solo comunica tus peticiones a instancias superiores, lo cual es innecesario porque todos los seres espirituales saben lo que te ocurre y lo que necesitas. Sino que también pueden trasladar los mensajes de Dios a los hombres. Por eso hay tantos y tantos relatos y testimonios antiguos y actuales de apariciones y sueños en los que los ángeles comunican algo importante a una persona o a un grupo de personas. Algunos ejemplos son: la Anunciación a María de que sería la madre de Jesús (Nuevo Testamento), la liberación y guía de Pedro (Hechos de los Apóstoles), la revelación al profeta Mahoma (Islam) en el año 610 d. C. o la aparición a Joseph Smith (Movimiento de los Santos de los Últimos Días) en 1823. Si estos y miles de casos más son ciertos, la existencia de estos mensajeros luminosos que nos asisten, ayudan y protegen es un hecho.
Un ángel es un guardián
Sin embargo, nos cuesta creer que, a pesar de que le haya ocurrido a otro, puede ocurrirnos a nosotros. Es decir: puedes hablar con un ángel y recibir sus repuestas, y cuantos más casos estudies más aumentará tu fe en que ha ocurrido desde siempre y sigue ocurriendo con frecuencia. Tal vez uno de los casos más sonados de este siglo es el caso que se describe en el libro Un ángel en los escombros (cuyo título original en inglés es Angel in the Rubble). Su autora es Genelle Guzman-McMillan, la última persona rescatada con vida de entre los escombros de las Torres Gemelas tras los atentados del 11 de septiembre de 2001.
Además de comunicar noticias (como el arcángel Gabriel a María), de avisar de acontecimientos, dar consejos o indicarnos el mejor camino, los ángeles pueden comunicarse con nosotros para protegernos y ayudarnos, como en el caso de Genelle. ¿Hay más casos como este? Miles en todo el mundo. ¿Nos avisan de posibles accidentes, engaños o ataques? Sí, lo hacen. Pero, ¿cómo saber si estos casos son reales? Puede que estas personas se lo inventaran... Puede. Yo misma he recibido miles de mensajes de los ángeles y los arcángeles: avisos, advertencias, indicaciones, sugerencias... Tanto para mí como para otras personas. Cuando un hecho se da en todo el mundo de diferente forma y con los mismo resultados, ¿podemos seguir pensando que es nuestra mente? ¿O que es una coincidencia? ¿O que se trata de histeria colectiva?
Un ángel es un amigo
De modo que puedes llamarlo siempre que lo necesites.
Hace años aprendí que hay personas que no necesitan a nadie para comprender lo que les ocurre, entenderse y gestionar sus emociones, su realidad, y salir adelante exitosamente. Es decir, se autorregulan. Puede ser escribiendo lo que les ocurre, o haciendo deporte, o saliendo a pasear... Pero no necesitan a nadie más. Hay otro tipo de personas que avanzan más cuando cuentan lo que les sucede a otras personas, ya sean personas cercanas, o extraños o profesionales. Hablar de ellos les ayuda a comprender qué ha ocurrido, cómo les afecta y qué camino es el mejor para avanzar. Esto es la corregulación. Pero para corregularse hace falta un tercero -amigo, pareja, psicólogo-. ¿Podría un ángel ser un amigo? Sin duda. Lo son. Porque aman a la humanidad y quieren ayudarla, y porque dicen la verdad nos guste o no. Pero además, conocen el alma humana, cada una, y saben perfectamente qué y cómo decir.
Llegados a este punto, la única dificultad no es contactar con ellos sino entender claramente sus repuestas.
Yo siempre he sido sensible al mundo espiritual así que me ha sido muy sencillo creer que realmente me hablaban en cualquier momento, sin rituales ni protocolos. Así, sin más. Simplemente, tuve fe en que es así. Y aún la tengo. Pero comprendo que para la mayoría de las personas haga falta algo más: una explicación, una técnica, unas indicaciones... algo que favorezca ese encuentro y, sobre todo, la seguridad de que estamos "hablando" con un ángel y que no nos lo estamos inventando. En este punto, creo sinceramente que leer, estudiar, formarse o tener una guía, es de gran ayuda. Pero sin nada raro: canalizar la voz de tu ángel o ángeles es posible, real y maravilloso.
Hoy te animo a cerrar los ojos, anotar en un papel tus preocupaciones y a pedir a tus ángeles que te ayuden con ellas. Tú eres libre de creer o no lo que sientas. eres libre de seguir sus consejos o no, pero, si realmente sientes la respuesta de estos mensajeros alados, siempre será una respuesta amorosa, respetuosa y comprensiva. En todo caso, pase lo que pase, sentirás amor, que es la materia de la que todos -ellos y nosotros- estamos hechos.


